📖 Contar para comprender
Los cuentos son un puente entre el corazón y la mente. A través de las historias, los niños pueden expresar lo que sienten sin miedo ni juicio. La Cuentoterapia convierte la lectura en una herramienta educativa y terapéutica para sanar emociones, comprender lo vivido y crecer por dentro.
En cada historia, el niño encuentra un espejo donde reconocer sus propias emociones y un camino simbólico para transformarlas.
Qué aporta la cuentoterapia
Los cuentos no solo entretienen: ayudan a educar emocionalmente.
- Despiertan la empatía y la imaginación.
- Permiten poner palabras a lo que cuesta decir.
- Ayudan a procesar pérdidas, miedos o enfados.
- Refuerzan la autoestima, la seguridad y la conexión con los demás.
Como explica la psicóloga Mercedes Bermejo, directora de Editorial Sentir, “a través de los cuentos los niños logran identificar, comprender y expresar lo que sienten, algo esencial para su bienestar emocional”.
🧸 En el aula (o en casa)
Los cuentos son también una excelente herramienta educativa para docentes y familias. Algunas claves para aprovechar su poder:
- Elegir cuentos adecuados a la edad y al momento emocional del niño.
- Leer con calma, con tono cálido y pausas que permitan conectar con la historia.
- Crear un ambiente seguro: una luz suave, un espacio tranquilo, cercanía emocional.
- Dejar espacio para conversar después de la lectura: ¿qué parte les ha gustado más?, ¿a qué les ha recordado?, ¿qué han sentido?
- Invitar a crear: dibujar, escribir o representar lo que han comprendido.
Temas que se pueden trabajar y ejemplos de cuentos
Pérdida y duelo → “¿Dónde está el abuelo?” de Mercedes Bermejo (Editorial Sentir) ayuda a los niños a comprender la ausencia y elaborar la pérdida con ternura y claridad.
Enfado y frustración → “¡Qué rabia!” de Esther Egea (Editorial Sentir) ofrece recursos para reconocer la emoción del enfado y canalizarla sin dañar.
Miedo y valentía → “El monstruo de los miedos” de Mercedes Bermejo enseña a mirar los temores de frente y descubrir la fuerza interior que todos llevamos dentro.
Diversidad e inclusión → “Mi hermano invisible” de David Bueno y “Todos somos diferentes” (ambos de Editorial Sentir) fomentan la empatía, la aceptación y el respeto a la diferencia.
Gestión emocional y autoconocimiento → “Emociones. El diccionario para niños” es un recurso muy útil para identificar y poner nombre a los sentimientos cotidianos.
Contar para acompañar
Cuando un educador o un padre lee con ternura, enseña a mirarse con amor.
Los cuentos no solo enseñan a leer: enseñan a vivir, a ponerse en el lugar del otro y a entender que todas las emociones —también las difíciles— tienen un sentido y pueden transformarse.
Leer, en definitiva, es acompañar: palabra a palabra, emoción a emoción.